"En Jesús encontramos todo"

CONGREGACIÓN DE LOS SAGRADOS CORAZONES
de JESÚS y de MARÍA
Gobiernos Generales de Hermanos y Hermanas, Roma

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Carta de la Superiora General - NUESTRO COMPROMISO PUEDE MEJORAR EL MUNDO: PASTORAL EDUCATIVA (Hnas)

Queridas hermanas,

¿Entiendes lo que lees?... ¿Cómo lo puedo entender, si nadie me hace de guía? (Hch 8, 30)

Con esta frase de los Hechos de los Apóstoles se ilumina el apartado sobre la Pastoral Educativa en el Plan Apostólico de la Congregación. Y es importante recordar que el principal protagonista del libro de los Hechos de los Apóstoles es el Espíritu Santo (que es quien llevó a Felipe hasta el eunuco). ¿Quién nos podría explicar de mejor manera, todo aquello que no entendemos? ¿Hay acaso mejor guía, mejor maestro? La experiencia ya nos habrá enseñado que, tras los formadores, profesores y enseñantes que hemos tenido en la vida, se oculta aquella promesa de Jesús recogida en el cuarto evangelio: vendrá el Espíritu Santo que les enseñará todas las cosas (Jn 14, 26). Podemos afirmar que todo proceso educativo que hace crecer, que abre horizontes y desarrolla potencialidades está inducido y orientado por el Espíritu.

Este número de INFO está dedicado a la Pastoral Educativa que realizamos como parte de nuestra misión. Son muchos los esfuerzos que se han hecho en estos meses para que la tarea de la educación no se vea interrumpida por la pandemia. Los testimonios que leeremos, hablan de dificultades y logros, de desafíos, aprendizajes, experiencias… Con el tiempo, conoceremos, también, las consecuencias más profundas, que está dejando en los niños, adolescentes y jóvenes haber estudiado muchos meses, en línea, encerrados en sus casas, comunicados virtualmente con sus profesores y viendo a sus compañeros y amigos en la pantalla de un computador. Psiquiatras y psicólogos ya hablan de ello. Nosotras podemos suponer que, como toda experiencia de vida, tendrá su aspecto redimido.

La tarea educativa está en el origen de nuestra congregación; en la situación caótica de una sociedad en crisis y en la preocupación de la Buena Madre y del Buen Padre por formar el corazón de las personas. Ellos estaban convencidos de que transformar el corazón es la clave de la evangelización. Y así lo recoge el primer capítulo de las Constituciones (nuestra carta de identidad), que dice que “para que el reinado de Dios se haga presente, buscamos la transformación del corazón humano…” (Const, 6). Esta es una tarea principal que realizamos en los diferentes centros de educación formal que tenemos en muchos países, pero también en tantas tareas pastorales de educación informal y promoción humana.

Formar el corazón de las personas es formar su sensibilidad. Acompañarlas a descubrir su propia identidad, para que puedan orientar adecuadamente emociones y afectos hacia sus ideales de vida. Es ayudarlas a tomar conciencia de sus impulsos y deseos, y ordenarlos en función de los valores y principios que quieren vivir. Se trata, por tanto, de formar aquel núcleo personal interno donde, en definitiva, se toman las decisiones en la vida.

El papa Francisco dice a este respecto: “una educación auténtica debe mantener el equilibrio entre los tres lenguajes humanos: el del espíritu, el del corazón y el de las manos”, para que pensamiento, sentimiento y acción se coordinen equilibradamente en cada persona llamada por Dios a la vida. La Pastoral Educativa debe velar por ello, para que niños y jóvenes sensibles al sufrimiento humano y conocedores de los reales problemas de la humanidad, vayan creciendo en su compromiso con el Reino de Dios.

Les abraza con cariño,

Patricia Villarroel ss.cc.

Superiora General

28/09/2020