Entre vegetales y cacerolas hacemos adoración en la comunidad de Bagong Silang, todos nos detenemos una hora antes de comenzar a preparar la comida para 1300 niños y niñas y ser un signo de luz, ya que la guía de adoración que nos ha dado nuestro Gobierno general ha sido una fuente de inspiración para comenzar nuestro mes dedicado a San Damián en Filipinas. Antes de comenzar a cocinar, las hermanas y laicos han preparado el pequeño altar, velas, la estatua de San Damián, unas plantas y unas copias para cada voluntario y voluntaria. La hermana Rose nos ha guiado para entrar con todo el corazón a nuestra adoración, centrados para seguir a Jesús y dar signos concretos, desde donde podemos, y ser un testimonio de Damián en atender a todos quienes más sufren confinados durante esta pandemia… los niños y las familias más marginadas de la sociedad que han sido fuertemente afectados por COVID 19.


14/05/2020