
En la fiesta de Nuestra Señora de la Paz, Patricia Villarroel sscc y Alberto Toutin sscc, Superiora General y Superior General de la Congregación de los Sagrados Corazones, ofrecieron sendas conferencias que profundizaron en el sentido de la consagración religiosa y en los retos que hoy enfrenta la misión SSCC. Invitaron a los participantes en la Sesión Poitiers, de 14 nacionalidades, a repensar el corazón de la vocación sscc: la consagración y la misión.
Patricia Villarroel sscc, Superiora General, ofreció la conferencia "La Consagración a los Sagrados Corazones: una consagración para la misión". Partiendo del sentido de la consagración en el lenguaje religioso y mariano, Villarroel recordó que las Constituciones SSCC afirman que la Consagración a los Sagrados Corazones es "el fundamento de nuestro Instituto", y subrayó que la Congregación nació misionera desde el granero de la Motte. Para ilustrarlo, trazó el perfil de la Buena Madre Henriette Aymer de la Chevalerie como primera misionera de la Congregación, y presentó las figuras de tres hermanas menos conocidas: Cléonisse Cormier, misionera fundadora en Chile y Perú en el siglo XIX; María Josefina Lamarca, llamada "Madre de la Congregación en España" por su papel en la fundación de Torrelavega, Madrid y El Escorial; y Grace Marie Tom, religiosa hawaiana de origen chino que sirvió en Japón e India y fue recordada como "el susurro de Dios".
A continuación, Alberto Toutin sscc, Superior General, desarrolló la conferencia "Los desafíos que enfrenta hoy la misión", tomando al profeta Elías como símbolo y compañero de meditación. El P. Toutin puso en diálogo la experiencia de Elías en el Horeb —donde Dios se revela no en el viento huracanado ni en el fuego, sino en "el susurro de una brisa suave"— con la experiencia fundacional del Buen Padre Pierre Coudrin en el granero de La Motte durante el Terror. Apoyándose también en una reflexión de Karl Rahner sobre la renovación de la Iglesia y en el Magnificat como clave de lectura mariana de la misión, el Superior General propuso a los religiosos ser "tejedores pacientes de esperanza", en la línea de la exhortación del papa León XIV. Cerró su intervención con la historia de Simon Wong-Sang-Ki, joven candidato chino de Hainan formado en Fuenterrabía, fallecido de tuberculosis en 1930 tras consagrarse al Corazón de Jesús y María.
Ambas conferencias, invitan a la Congregación a releer su identidad misionera desde la memoria de sus testigos y desde la escucha, hoy, de los signos del tiempo.
09/07/2026