
En el marco del coloquio celebrado en Paray-le-Monial el 16 de noviembre, el Padre Christian Flottes sscc, ofreció una profunda intervención dedicada a los testimonios de gracias obtenidas por la intercesión del Padre Mateo Crawley-Boevey, fundador de la Obra de la Entronización del Sagrado Corazón de Jesús en las familias. Su exposición se inscribió en el contexto del proceso de beatificación del P. Mateo, cuya apertura fue aprobada por el 40º Capítulo General de la Congregación de los Sagrados Corazones en septiembre de 2024.
El P. Flottes subrayó que hablar de las gracias atribuidas al Padre Mateo no significa únicamente admirar su obra apostólica, sino reconocer la santidad de su vida y la eficacia de su oración. “La intercesión —dijo— es el sello con el que Dios confirma la autenticidad del amor de sus servidores.”
Recordó el momento fundacional de esta historia de gracia: la curación milagrosa del propio Padre Mateo en Paray-le-Monial, el 24 de agosto de 1907. Gravemente enfermo, recibió una gracia interior tan intensa que, al levantarse del altar, se sintió completamente sanado y decidido a consagrar su vida a ganar el mundo “familia tras familia” para el Sagrado Corazón de Jesús. Ese acontecimiento, destacó el P. Flottes, marcó el inicio de una misión que aún hoy continúa dando frutos espirituales.
A lo largo de los años, la Obra de Entronización ha sido fuente de innumerables conversiones, reconciliaciones familiares y curaciones, testimoniando su carácter sobrenatural. “El Padre Mateo veía milagros cada día —recordó el orador—, porque su misión respondía exactamente al deseo expresado por Cristo a santa Margarita María: que su Corazón reinara en los hogares.”
En su intervención, el P. Flottes dio especial relieve a los testimonios contemporáneos que confirman la continuidad de estas gracias. Entre ellos, el de Silvia Báez, de Paraguay, quien junto a su familia descubrió la Obra de la Entronización en 2020. Tras acoger al Sagrado Corazón en su hogar, comenzó una cadena de bendiciones: reconciliación conyugal, fecundidad apostólica y la difusión de esta devoción en decenas de familias a través de encuentros, retiros y un canal de evangelización. “Por intercesión del Padre Mateo —testimonió Silvia— hemos visto conversiones, curaciones y vocaciones; es imposible no reconocer la mano de Dios.”
El P. Flottes compartió también dos casos recientes que están siendo estudiados en el contexto del proceso de beatificación. El primero es el de Aurora Giménez, paraguaya, que en 2021 dio a luz a un hijo sano a pesar de un embarazo catalogado como de altísimo riesgo. Los médicos habían descartado toda posibilidad de éxito, pero Aurora, sostenida por la oración de su comunidad, confió su vida y la de su hijo al Padre Mateo. El parto fue milagroso: el bebé nació robusto y la madre se recuperó completamente. “La fecha límite para abortar era el 20 de noviembre, casi coincidente con el nacimiento del Padre Mateo el día 18 —comentó el P. Flottes—. La Providencia parece haber querido dejar su firma.”
El segundo caso procede de Chile: Cristóbal García-Huidobro, bisnieto de la hermana del Padre Mateo, que en 2022 fue salvado gracias a un trasplante de corazón recibido providencialmente cuando su vida pendía de un hilo. Su familia, unida en oración al Siervo de Dios, vio cómo el donante aparecía justo cuando todo parecía perdido. Hoy el niño goza de plena salud, y su madre, Fernanda, ha consagrado su vida a promover la causa de beatificación del Padre Mateo.
El P. Flottes concluyó su intervención recordando que estas gracias no solo alimentan la devoción de los fieles, sino que tienen un valor teológico y eclesial: son signos del favor divino hacia quien vivió entregado al Corazón de Jesús. “El cielo responde —afirmó— a la oración del que enseñó al mundo a abrir las puertas del hogar a Cristo.”
Finalmente, invitó a todos los presentes a comunicar los favores recibidos al postulador de la causa, pues cada testimonio contribuye a discernir la santidad del P. Mateo y a preparar el camino hacia su beatificación. “Si queremos que su veneración crezca —concluyó el P. Flottes—, compartamos los frutos de su intercesión. Cada gracia es una semilla de fe, y Paray-le-Monial sigue siendo tierra fecunda donde el Corazón de Jesús continúa obrando maravillas.”
16/11/2025