
El 9 de julio por la tarde hemos celebrado en la Capilla de Picpus la fiesta de Nuestra Señora de la Paz, con una eucaristía presidida por monseñor Laurent Ulrich, arzobispo de París. También ha concelebrado monseñor Moïse Tinguiano, Obispo de la Diócesis de Boké (Guinea).

Recordamos los 220 años de la llegada de la Virgen de la Paz a Picpus y los 200 años del envío de los primeros misioneros sscc a las islas Sandwich (actual Hawái). La misa ha comenzado con una procesión de entrada, en la que Patricia Villarroel sscc, Superiora General, ha portado la imagen de la Virgen de la Paz, seguida de hermanos y hermanas de los Sagrados Corazones, muchos de ellos participantes de todo el mundo en la Sesión Poitiers 2026, que han intervenido en varios momentos de la celebración. Bertrand Cherrier sscc, Superior Provincial de Francia, ha dado la bienvenida a todos los asistentes, contextualizando la historia de la pequeña talla mariana de 33 centímetros.

En su homilía, el arzobispo de París nos recordó el primer discurso del papa León XIV, justo después de su elección, sobre la paz desarmada y desarmante. Debemos desarmarnos de las actitudes de violencia y guerra que albergamos en nuestros corazones. Una paz desarmante a través de nuestros gestos y actitudes de amor hacia los demás. Estas actitudes pueden pacificar el mundo que nos rodea. A los picpucianos procedentes de los cinco continentes, nos invitó a ser portadores de paz a través de nuestros gestos de amor y de servicio.
En el ofertorio, los Superiores Generales han ofrecido un cuadro de los Sagrados Corazones y unas sandalias. Especialmente emotivo ha sido el momento de la imposición de Nuestra Señora de la Paz. Alberto Toutin sscc, Superior General, le ha impuesto la imagen de la Virgen a monseñor Ulrich, después el arzobispo la ha ido imponiendo a algunos de los presentes, continuando Alberto y Patricia con la imposición de manera alternativa.

Antes de finalizar, Alberto ha hecho un envío misionero a los miembros de la Congregación, con esta oración:
Aquí estamos, María, Nuestra Señora de la Paz, hermanos y hermanas, laicos venidos de los cuatro rincones del mundo. Hemos venido como peregrinos, con el Pueblo de Dios que camina en esta diócesis de París.
María «Mater Misericordiæ», desde 1806 en esta capilla de Picpus, has sostenido con tu ternura bondadosa a la Congregación de los Sagrados Corazones, aquella que el Buen Padre y la Buena Madre llamaban «la obra de Dios». Enséñanos a secundar las iniciativas de Dios y a colaborar con ellas.
María «Stella Maris», bajo tu protección, «la estrella del mar», acompañaste las aventuras de los primeros misioneros, el P. Alexis Bachelot, el P. Patrice Short, el P. Abraham Armand y los hermanos Melchior Bondu, Léonard Portal y Théodose Boissier, que fueron enviados a las Islas Sandwich (Islas Hawái). Fue el comienzo del cumplimiento de la visión de nuestro Fundador: «una sociedad de misioneros, destinados a difundir por todas partes las luces del Evangelio. Dios le manifestó también que habría una Congregación de mujeres en unión con la de los misioneros». Tú, que eres tan familiar al Señor de lo Imposible, abre nuestros corazones y nuestros ojos a la hermosa sorpresa del Espíritu del Señor, que nos precede y que actúa en los corazones de cada hombre y cada mujer, de cada cultura.
María, «Regina Pacis», aquí estamos, hombres y mujeres sedientos de la Paz que viene de Dios. Haznos artesanos creativos e incansables de tu paz en nuestras comunidades, en esta ciudad de París, en tu propia tierra, en Israel, y también en Ucrania, en Ruanda y en la República Democrática del Congo, y en tantos otros lugares que tú no olvidas.
María «Spe Nostra», tú que mirabas el mundo tal como era, en sus contradicciones y en sus destellos de bondad, a la luz de la acción de Dios a favor de los humildes, de los hambrientos y de los pobres. Ayúdanos también a ponernos de su lado, a escrutar el horizonte de tu acción para cantar con ellos el valiente Magníficat, las grandes cosas que Dios hace por todos nosotros y por nuestro mundo. Amén.
Para finalizar, ha habido un tiempo compartido y una cena en el jardín de Picpus.

10/07/2026