
Hoy, 9 de julio, las comunidades de Roma se reunieron para celebrar la Eucaristía en honor a Nuestra Señora de la Paz. Damiano Tonegutti sscc, quien la presidió, destacó en la homilía, la dimensión profética de María y algunos rasgos que caracterizan al verdadero y falso profeta. Reconociendo que la paz no es ausencia de conflicto y que la verdad y la justicia son condiciones previas para vivirla, le pedimos a la Virgen que no nos deje en paz ante el dolor y el sufrimiento de nuestros hermanos. En nuestra oración estuvieron presentes todos los Hermanos, Hermanas y Laicos de nuestra Congregación. Pasamos luego a la mesa para compartir fraternalmente la vida y un almuerzo de fiesta.
09/07/2020