Lucienne llegó a Chile, desde Bélgica en 1979, como misionera, a la presencia de la Congregación en El Carmen, (Chillán). A los dos años de su llegada el Obispo de Chillán le pidió hacerse cargo de un hogar para acoger a niños en situación de vulnerabilidad. Este fue el origen del Hogar Esperanza, que ha contado por 39 años con la entrega generosa e incansable y el compromiso misionero de nuestra hermana Lucienne.
Actualmente el Hogar cuenta con 45 lactantes y niños y queda a cargo de una Fundación del obispado de Chillán, formada por Laicos.
Con casi 80 años de edad, con una salud frágil para seguir acompañando la exigente misión y después de un tiempo de reflexión, Lucienne ha tomado la difícil decisión de dejar la misión en Chile y regresar a Bélgica, su país de origen.
Lucienne deja Chile a fines de agosto, y sus palabras reflejan un corazón misionero agradecido, “Agradezco el cariño recibido y compartido, porque pude hacer algo por la gente más pobre, los que no tienen nada.”
Las Hermanas de Chile, la Iglesia de Chillán y tantas familias, jóvenes de la zona de Ñuble, agradecen a Lucienne su presencia sencilla y perseverante de estos años, su incansable celo misionero por hacer el bien a tantos pobres de nuestros pueblos.

En la foto, Lucienne en la casa del “Hogar Esperanza” acompañada por el actual Obispo de Chillán, Sergio Pérez de Arce, sscc.
28/08/2020