
Del 17 al 19 de octubre, unos sesenta hermanos, hermanas y laicos de los Pèlerins d’Espérance de Francia viajaron a Bélgica para conmemorar el 30º aniversario de la beatificación de San Damián de Molokai.
La peregrinación comenzó en la parroquia de Tremelo, donde el santo fue bautizado el 3 de enero de 1840, con un tiempo de oración animado por Valent Ritan.
Después de este momento de recogimiento, los peregrinos visitaron el Museo Damián, que antiguamente fue su casa natal. Entre los objetos expuestos se encuentra un altar de madera con sagrario giratorio, construido con sus propias manos para la iglesia de Santa Filomena de Kalawao, inspirado en el altar de la parroquia donde fue bautizado.
En Lovaina, la jornada continuó con una breve presentación de Ferry Indrianto sobre el lugar, seguida del testimonio de Serge Gougbemon, quien compartió cómo San Damián inspira su labor con los niños de la calle en Benín.
Luego, los peregrinos participaron en una misa en la cripta, presidida por Serge, junto a la tumba de San Damián.
En Monteagudo, el sábado por la noche a las 20 h, los peregrinos asistieron a una conferencia del rector del santuario de Nuestra Señora de Monteagudo, el mismo lugar donde San Damián se despidió de su familia antes de partir hacia las islas Hawái.
Cada año, cerca de 700 000 peregrinos acuden a rezar en este santuario.
Allí se encuentra una hermosa estatua de San Damián, orientada hacia Nuestra Señora de Monteagudo, que expresa su despedida y su confianza antes de partir a la misión en Hawái. La velada continuó con una adoración nocturna, de 21 h a 7 h.
El domingo por la mañana, Quentin Huillard compartió su propio recorrido y los momentos de discernimiento que lo han formado. Destacó la prontitud de Damián para responder a los llamados más exigentes:
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partir en misión en lugar de su hermano enfermo,
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dejar Monteagudo sin demora cuando pasó una diligencia,
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y finalmente, exiliarse para siempre en Molokai, junto a los leprosos.
La peregrinación concluyó con la misa de clausura, presidida por Gabriel Phalip, responsable de la Comisión de Laicos de los Sagrados Corazones, antes del regreso a París.
Esta peregrinación fue un verdadero itinerario espiritual, inspirado en la vida de San Damián, que nos invita a vivir hoy nuestra misión entre los más pequeños y los pobres, con fidelidad y la alegría del Evangelio.
25/10/2025