"En Jesús encontramos todo"

CONGREGACIÓN DE LOS SAGRADOS CORAZONES
de JESÚS y de MARÍA
Gobiernos Generales de Hermanos y Hermanas, Roma

ESPAÑOL | ENGLISH | FRANÇAIS

Home / Noticias / Aniversario de la Profesión Religiosa del Beato Eustaquio (Hnos)

Aniversario de la Profesión Religiosa del Beato Eustaquio (Hnos)

El 23 de septiembre de 1913, Eustaquio van Lieshout comenzó con entusiasmo su noviciado en Bélgica. Era un grupo internacional de holandeses, belgas, alemanes  y un francés, a cargo de un maestro de novicios alemán, el P. Medardo Kaiser.

A principios de agosto de 1914 estalló la primera guerra mundial y las tropas alemanas invadieron Bélgica. El maestro de novicios tomó la decisión de huir con todos los miembros de la casa. El noviciado se dispersó. Eustaquio se fue a su pueblo, a Aarle-Rixtel. Más tarde se permitió que el noviciado pudiese completarse en Grave, Países Bajos.

El 27 de enero 1915, Eustaquio y sus compañeros hicieron sus votos religiosos en la Congregación de los Sagrados Corazones.

Una carta se ha conservado, escrita por Eustaquio, dirigida a su familia, en el que hace una viva descripción de aquella fiesta de la profesión en tiempos de guerra:

"Mis queridos padres, hermanos y hermanas, el hermoso día pasó. Fue un día que, tal vez, ningún otro día pueda borrar de mi memoria. Yo lo comparo con mi primera comunión, el día más hermoso que ha conocido hasta ahora. Pero, en cierto sentido, este día es más hermoso aún, porque en el día de ahora nos hemos dado, y en el día de la primera comunión recibimos (...) A partir de ahora llevo el medallón de los Sagrados Corazones de Jesús y María en mi pecho. Ese mismo día, fui vestido como el escapulario (parte del hábito religioso), y los cordones negros fueron reemplazados por los blancos. También recibimos una gran capa blanca, que vamos a utilizar en ciertos ejercicios religiosos.

Entramos en la capilla con una vela encendida en la mano, y cantando el salmo: "¡Qué alegría cuando me dijeron, vamos a la casa del Señor! Ahora nuestros pies están pisando tus umbrales, Jerusalén”. Después el Padre Superior (P. Segismundo) entonó el Veni Creator, y a pleno pulmón, cantamos : “Ven Espíritu Santo creador”.

Siguió un sermón conmovedor, que nos animó a hacer nuestro santo sacrificio. Luego hubo una bendición de los cordones blancos, los escapularios y las grandes capas; a continuación nos vestimos con estas cosas. Luego pusimos nuestras manos en las del representante del Reverendo Padre General, del Padre Segismundo, pronunciando al mismo tiempo nuestros tres votos. Luego vino el juramento con las manos sobre los Evangelios. Ustedes comprenderán con  que alegría terminamos cantando el Te Deum (Dios, te damos gracias)”.

27/01/2018