Info Sesiones "Picpus 2007"
26-28 de julio de 2007
El jueves, 26 de julio, comenzamos el retiro final de nuestro Sesión, conducidos por Rosa María Ferreiro sscc, Superiora General. En el primer día de retiro, Rosa nos propone dejarnos encontrar por Dios, en “la cena que recrea y enamora” (Sa
n Juan de la Cruz). Nos invitó a cultivar algunas actitudes en este tiempo de recogimiento: hacer silencio para ver con los ojos del corazón, permitirnos sentirnos amados y abrir las puertas de par en par a Dios.
Por la tarde, nada más terminar la comida, nos vamos de peregrinación en metro hacia el Colegio de los Irlandeses, donde nuestro Fundador recibió la ordenación sacerdotal. En esta ocasión no se ha podido visitar la Biblioteca, ya que los libros estaban restaurándose. Pero celebramos la eucaristía presidida por Ferry Indrianto sscc, en la capilla de este Colegio, donde los sacerdotes renovaron sus promesas
sacerdotales.
La homilía, a cargo de Joseph McGeady sscc, nos hizo entrar en la mirada de Jesús hacia cada uno de nosotros, a reconocer el don de la elección y a responder a esa mirada del Señor. En la acción de gracias, Herman Julia Aki sscc, que celebraba 54 años de profesión religiosa, compartió con los hermanos y hermanas el comienzo de su andadura en la vida religiosa.
Terminada la eucaristía, el grupo, guiado por Friedhelm Geller sscc, se dirigió a la Parroquia de San Roque, donde el Buen Padre ejerció su ministerio y alcanzó fama de insigne predicador. En una ocasión el Papa Pío VII estuvo presente en uno de sus sermones en esta iglesia, ya que había venido a Francia para la coronación de Napoleón.
El viernes, 27 de julio, continuamos nuestro retiro con una charla de nuestra Superiora General que nos pone en situación de reavivar el entusiasmo por nuestra consagración. Subraya algunos desafíos que nos presenta nuestro mundo, a los que hemos de responder: testimoniando con fuerza la existencia de Dios; poniendo en el centro de nuestra opción creyente a los pobres; siendo artífices de paz en un mundo violento; siendo buena noticia en una sociedad global e intolerante. Rosa propuso un ejercicio de imaginación: entablar un diálogo con la Congregación desde alguno de los rincones de Picpus, para salir con una gozosa pertenencia.
Tras la comida, Éric Hernout sscc nos enmarcó histórica y geográficamente los sangrientos episodios de la Comuna de París, en la que terminarán entregando su vida cuatro religiosos de los Sagrados Corazones, que vivían en la Casa General
de Picpus: Ladislas Radigue sscc, Polycarpe Tuffier sscc, Marcellin Rouchouze sscc y Frézal Tardieu sscc. Después hicimos a pie el recorrido que va desde la cárcel al lugar donde fusilaron a nuestros hermanos mártires en la rue de Haxo.
En la Parroquia de Notre Dame des Otages, construida después del martirio, celebramos la eucaristía presidida por Fernando Cordero sscc, en la que subrayó la entrega de nuestros hermanos como un testimonio explícito de la consagración a Cristo e invitó a vivir la entrega diaria en el servicio a los demás. El párroco, Didier Dorreau, nos acogió y acompañó en la eucaristía, contándonos algunas cuestiones relativas al martirio y a la iglesia.
El sábado, 28 de julio, es el último día de nuestra Sesión Picpus 2007. Comenzamos la jornada con la última charla del retiro que nos está ofreciendo Rosa María Ferreiro sscc. Hoy toca reflexionar sobre nuestra misión: “Enviados nuevamente en misión a nuestras comunidades y a nuestro mundo”. Distingue Rosa entre lo que Dios quiere que hagamos, de lo que nosotros queremos hacer por Él, es decir, nos interpela para que estemos disponibles enteramente a la voluntad de Dios. Nos deja algunas cuestiones para la oración personal: “¿He logrados una cierta integración entre contemplación y acción? ¿Mi pecado es el activismo o la vida cómoda?”.
La tarde se inició con la evaluación de la Sesión, que estuvo conducida por Fernando Cordero sscc.
Después, Bernard Couronne sscc, Director del Centro Picpus, ofreció las conclusiones de este encuentro alrededor de tres palabras: rostro, corazón y encuentro. Nuestra familia religiosa tiene el rostro de los vínculos fraternos de diversos continentes. La Sesión es una fórmula audaz, un asunto del corazón. Lo esencial de esta marcha ha sido el encuentro, el diálogo interior, en el que cada uno está comprometido con el Señor. Bernard considera estas tres semanas como una peregrinación. Ha habido desplazamientos en nuestra cabeza, que nos han hecho descubrir nuevas facetas de nuestro carisma. Nos hemos encontrado como peregrinos del Corazón de Dios y del hombre. Con audacia hemos de continuar la línea abierta de Evangelio de Pedro Coudrin y Enriqueta Aymer. Y comentando estas conclusiones el P.Couronne tuvo unas sentidas palabras de gratitud a todas las personas que han hecho posible y han participado en este encuentro, especialmente las Hermanas de la Comunidad de Picpus. Todavía permanecemos en la sala para entregar un pequeño detalle en nombre del Centro Picpus: un CD que continiene 300 fotos que se han tomado a lo largo de la Sesión, así como una frase de la Buena Madre, del Buen Padre o de Gabriel de la Barre, bellamente ilustrada por una artista hawaiana. A cada uno un mensaje para volver a casa por otro camino...
Y, luego, a celebrar todo lo vivido en la eucaristía, presidida por Felipe Lazcano sscc, Consejero General. El pozo nuevamente nos convoca, para que no se nos olvide dónde está la fuente. Vamos en procesión tras los ritos iniciales hacia la Capilla. Tras la proclamación del Evangelio, Felipe subraya que en la paz que nos ofrece Cristo Resucitado está nuestra plenitud. Esta paz nos hará transmisores del encuentro con el Señor, sin ahorrársenos el camino de la cruz. Nos puso en manos de Notre Dame de Paix para que vivamos y muramos como hijos de los Sagrados Corazones. Al final de la misa tiene lugar el envío que adquirió un carácter emocionante. Nuestra Superiora General tomó del altar el bastón del P. Damián y nos dirigió unas palabras antes de que pasara el mismo a los hermanos y hermanas. Cada uno tuvo en sus manos ese objeto que fue apoyo para Damián cuando, sin tener edad para ello, la lepra lo iba debilitando. Este apoyo revela Otro apoyo con el que Damián se sostuvo en Molokai: su amistad con Jesús.

El broche final del día ha sido una cena al aire libre y una fiesta internacional. Danzas, bailes de los diversos continentes, participación de hermanos y hermanas de diferentes edades, generaciones y procedencias. Hubo, además, una tómbola chilena en la que todos tuvieron un regalo. Esta vez no hacía falta traducción, se palpaba en el ambiente un mensaje claro: alegría y fraternidad.
Ahora toca continuar esta crónica, que tendrá aún más vida, porque cada uno de los asistentes a la Sesión podrá contar lo que vivieron en estas tres semanas, que han pretendido renovar con fuerza nuestra peregrinación como hijos de los Sagrados Corazones. Que Notre Dame de Paix nos acompañe para ser testigos del Amor de Cristo en medio de nuestras comunidades y de nuestro mundo.
Jeanne, Fernando y Eric,
miembros del Equipo de Comunicaciones de la Sesión Picpus 2007
26/07/2007