"Expresamos en nuestra oración la comunión que nos sigue vinculando con los hermanos y hermanas difuntos de la Congregación". (art. 56, Constituciones de los Hermanos)
"En la oración de intercesión o de alabanza, nos solidarizamos con toda la familia humana. Pedimos por las personas vivas o difuntas, especialmente por las hermanas, hermanos y asociados de la Congregación, por nuestras familias, nuestros amigos y colaboradores, y por todos los que cuentan con nuestras oraciones”. (art. 45, Constituciones de las Hermanas)