“Las hermanas párrocas tienen practicada la Iglesia en salida”

Cuéntanos cómo es la presencia de la Congregación en Huaripampa.
La presencia de la Congregación en Huaripampa arranca en febrero 2012. Llegaron los hermanos, P. Pedro Vidarte como párroco, P. Hermann Wendling como superior de la comunidad, junto con los Hnos. Wilber Onofre, Franklin Astorga e Isaac Moreno colombiano.
En el año 2015 asumí de párroco. Para mí fue un aprendizaje muy grande. Nos dedicamos a la formación de los animadores. Para este objetivo trabajamos desde la niñez, con los grupos de Warma Kuyay, monaguillos, catequesis de niños para primera comunión e infancia misionera. Luego los últimos años hemos vinculado a los preadolescentes a su grupo que se llama Urpi Willay, con confirmación y Pastoral Juvenil. Para fortalecer estos grupos, pedimos ayuda a la Congregación con la implementación de la Defensoría parroquial los “Damianitos”. Implementamos dos áreas: asesoría psicológica y legal, que ayudan a las familias de dichos grupos y a todas las familias de la parroquia y sus alrededores.
En la Parroquia el grupo de tercera edad es muy importante, para ello formamos el equipo de Cáritas Parroquial “Beato P. Eustaquio”, que atiende alrededor de 110 ancianos de extrema necesidad. En las celebraciones de fiestas nos donan artículos de primera necesidad, para repartir a estos ancianos. Y estos ancianos tienen celebraciones, reuniones y alguna vez un paseo. Una vez al mes acogemos a un grupo de ellos en muestra mesa para almorzar.
¿Con qué rasgos definirías a la comunidad SSCC que sirve en el altiplano andino?
Los rasgos de la Congregación en Huaripampa son la sencillez y humildad, espíritu de familia, cercanía a los hermanos de la parroquia, preocupación de las necesidades y problemas de sus feligreses.
Sensibilizados por el sufrimiento humano, desafiados con problemas de salud, economía y educación.
Además, ponemos la marca de la Congregación (el espíritu de familia, la cercanía) poniendo a disposición de la evangelización los medios económicos, vehículos, materiales y personal de la Congregación. Con diferencias de nacionalidad, regiones y edad que se complementan.
Eres párroco de San Miguel Arcángel. ¿Cuáles son los desafíos de esta comunidad parroquial?
Yo soy párroco desde enero de 2015. Los desafíos son crear conciencia e importancia de la formación cristiana y humana, formación de comunidades, elaborar planes pastorales articulados, la diversidad de pueblos con diferentes costumbres, también el problema del transporte para realizar reuniones. Y las fiestas populares que se celebran a lo largo del año. Coordinar con las dos parroquias llevadas por la comunidad de hermanas, hacer entender que las celebraciones sacramentales son comunitarias, la formación no solo es sacramental, etc.
¿En qué consiste la “defensoría parroquial” de derechos?
La Defensoría parroquial los “Damianitos”, está vinculada al Ministerio de la Mujer y a las poblaciones vulnerables del Estado peruano. Es un proyecto de prevención. Dentro del Área de Psicología, el objetivo es ofrecer a la comunidad espacios que favorezcan la prevención y atención de problemas psicológicos, así como proteger y promover los derechos del niño y del adolescente, priorizando el bienestar emocional, personal y social del usuario, para mejorar su calidad de vida y su salud mental. En el área legal atiende los problemas de pensión de alimentos, violencia familiar, acompañamiento a procesos judiciales, asesoría legal en problemas de propiedad y régimen de visitas, tenencia de filiación, etc.
En efecto, en tema de prevención hay para ambas áreas arriba mencionadas, acompañamiento grupal e individual a Instituciones educativas primarias y secundarias de la jurisdicción parroquial, en los centros de salud y DEMUNAS (Defensoría Municipal del Niño y Adolescente) de las municipalidades entre otras.
Los religiosos sscc colaboráis también con dos comunidades de religiosas que son párrocas. ¿Cuál es tu apreciación de este ministerio femenino?
Mi apreciación es que, con las congregaciones de las hijas de María Reina y las hijas Misioneras de Sagrado Corazón, practicamos la colaboración mutua y la coordinación constante. Ellas ponen la tarea de maternidad en el trabajo pastoral y organización parroquial: nos ayudan a ser menos clericales, y nos hacen comprender que la Iglesia necesita Hermanas, necesita jóvenes y que todos somos importantes en la viña del Señor. Ellas son más cercanas a sus comunidades, tienen practicada la Iglesia en salida. Dedican más tiempo trabajando en los colegios, son maestras de los colegios de su jurisdicción parroquial. Tenemos buena relación de trabajo entre las tres parroquias. A pesar del último documento de Roma sobre la renovación misionera de las Parroquias, las tratamos como responsables de las parroquias.
Estando en Huaripampa, ¿cómo piensas que se puede aplicar la conversión pastoral y misionera a la que invita Francisco y nuestro último Capítulo General?
Se entiende por renovación una manera diferente de evangelizar, en donde necesariamente tiene que estar en primer lugar el Espíritu Santo, o sea la espiritualidad. Se falla en esto. No se puede hablar de renovación, ya que la primera novedad en la parroquia es el Maestro, nuestro Señor Jesús.
Ciertamente es un trabajo difícil. Se inicia con una persona muchas veces. El terreno es árido. Hay desánimo, pero hemos aprendido a empoderar a los jóvenes y agentes líderes. Es de suma importancia. Ciertamente, no somos Superman. Si involucramos a todas las fuerzas vivas de la parroquia, poco a poco se va cambiando la manera de pensar de las familias y de grupos. Entienden que no solo estamos para realizar sacramentos, sino también, para ayudar en su vida espiritual y material, en el desarrollo humano de las personas que acompañamos.
Hasta ahora, hemos construido una comunidad con cierta estructura, por ejemplo, tratamos de vincular desde niños de 4 y 6 años hasta los ancianos. Solo la pandemia nos cambió el plan. En estos momentos estamos con un plan virtual, que es evangelizar por medio virtual, que también es un desafío muy grande para los pastores y también para feligreses por el tema de internet, pero estamos aprendiendo y preparándonos para utilizar eficientemente este método de evangelización.
Por último, se ha creado recientemente la Conferencia Eclesial de la Amazonía. ¿Qué impacto puede tener este organismo en las comunidades cristianas de la región?
En primer lugar, nuestro Cardenal, Pedro Ricardo Barreto Jimeno sj, es especialista en temas de Amazonía. La Iglesia en la Amazonía nos afecta a nosotros que vivimos en la sierra. El cuidado y respeto de la selva es importante, ya que nuestra vida depende de los árboles, ríos y la biodiversidad, así como de sus habitantes. Es una denuncia por la justicia, en la voz de la Iglesia, por el egoísmo y la prepotencia de las grandes empresas, cuya finalidad es solo sacar todos los recursos para llenar sus bancos y su obsesión de enriquecer.
La Arquidiócesis de Huancayo tiene una parte de la selva peruana, en donde se aplica dicho documento. Pero también en toda la Iglesia Arquidiocesana, ya que tenemos que cuidar la tierra, nuestros ríos y especialmente nuestra gente.
Muchas gracias por la entrevista. Espero, en algo, poder aportar.
11/10/2020