Monseñores, hermanas, hermanos y amigos:
Quiero en estos momentos hacerme voz de todas las hermanas y hermanos para expresar el gozo de la Congregación con motivo de la clausura de la etapa diocesana del proceso de beatificación de Henriette Aymer de la Chevalerie, nuestra Buena Madre. Es verdad que es una ceremonia discreta pero para nosotras tiene mucha importancia porque supone un primer paso cumplido en el largo camino hacia el deseado reconocimiento eclesial de la santidad de nuestra querida fundadora.
Deseo aprovechar esta ocasión para dar las gracias, en nombre de la Congregación, a todas las personas que han contribuido de diferentes maneras, a la realización de este proceso diocesano. La lista en larga, empezando por el Sr. Arzobispo de París, que tuvo a bien nombrar la comisión histórica, a los miembros de dicha comisión, a la anterior postuladora Sr. Katherine Francis Miller, al P. André Mark, vicepostulador, a las personas que han dado su testimonio ante el tribunal nombrado para el caso, al P. Bernard Couronne, autor de una reciente biografía de la Buena Madre y a cuantos por creer en las virtudes de Henriette han colaborado generosamente de uno u otro modo en la realización de esta ‘enquête’ cuyo resultado se ha entregado al nuevo postulador, P. Alfred Bell para que lo deposite en Roma, en la Congregación para las Causas de los Santos.
En espera de ver avanzar esta causa, ponemos nuestra confianza en el Señor seguras de que El hará su obra. Henriette decía: “Abandónese a Dios y todo irá bien.” Esperamos que así sea.
Y ahora me dirijo a ti, Buena Madre.
Míranos aquí reunidos, en torno a ti. Venimos a saludarte y a dar gracias a Dios por tu vida y por la radicalidad con que respondiste a su llamada.
De ti, mujer creyente en Jesucristo, se sirvió el Espíritu de Dios para fundar una nueva familia religiosa en la Iglesia que fuera signo del Amor compasivo de Dios hacia un pueblo que atravesaba por la difícil situación de pobreza y confusión que se produjo en Francia después de la Revolución. En medio de numerosos peligros, siempre te mantuviste fiel a la Iglesia, de la que te sentías hija y servidora.
Mujer de profunda oración, en tus horas de adoración al pie del sagrario te fuiste dejando modelar por el Corazón de Jesús, a quien amaste sobre todas las cosas. De ahí sacabas fuerzas para dar respuesta a las necesidades de tu tiempo venciendo las dificultades de todo tipo que el nacimiento y progresivo desarrollo de la Congregación te iban presentando.
Fundar una casa era para ti fundar una adoración y una escuela gratuita. Amaste a los pobres, dándoles siempre preferencia a la hora de empezar una obra.
Alma de la comunidad por tu acogida y preocupación por cada hermana, mereciste ser llamada por la primitiva comunidad con el nombre de “Buena Madre.”
Tu manera de integrar vida y fe, es una semilla que no se ha perdido sino que ha germinado sencilla pero vigorosamente a lo largo de 200 años inspirándonos hasta hoy en nuestro seguimiento de Cristo. Tu legado, vivido por las hermanas y custodiado y desarrollado por los capítulos generales, sigue inspirando respuestas comprometidas con las urgencias de nuestro mundo.
Nosotras hoy, hermanas de los Sagrados Corazones, en cuanto herederas de tu espíritu, Buena Madre, hemos afirmado en nuestro último Capítulo General que en medio de nuestra diversidad, el ministerio de adoración, la comunidad de comunión y el compromiso con los pobres son dimensiones de nuestro carisma que nos unen y nos dan identidad en todo el mundo.
Nuestra vocación es nuestro tesoro y bendecimos a Dios por haberte llamado a fundar esta Congregación en la que hemos encontrado nuestro lugar en la Iglesia.
En esta casa de París, desde la que animaste y gobernaste la congregación naciente, queremos agradecer a Dios el habernos dado en ti tan buena madre y maestra de vida.
En este día te pedimos que intercedas ante el Señor por cada una de tus hijas e hijos, para que seamos, allí donde estemos, un fiel reflejo del Amor de los Corazones de Jesús y de María.
Rosa María Ferreiro ss.cc.
Superiora General
24/10/2008